Spoiler: aquí la naturaleza manda
A unos 30 minutos de Casasturga hay un lugar donde el paisaje cambia de escala. También los sonidos y las fragancias.
El Parque Nacional de Monfragüe
El río Tajo serpenteando entre montañas.
Rocas gigantes.
Bosques mediterráneos.
Pero lo que realmente hace único a Monfragüe…
está en el aire.
El reino de las grandes aves
Aquí viven algunas de las colonias de buitre leonado más impresionantes de Europa.
Decenas.
A veces cientos.
Planean majestuosamente sobre las crestas de roca, aprovechando las corrientes térmicas como si el cielo fuera suyo.
Y durante unos segundos, cuando pasan justo encima de ti, lo parece.
Imponen.
El Salto del Gitano
Uno de los miradores más famosos del parque.
Una pared de roca inmensa frente al río, donde los buitres anidan y despegan cada día.
Te sientas un momento.
Miras hacia arriba.
Y el cielo empieza a moverse.
Mucho más que buitres
Monfragüe también es hogar de:
• Águila imperial ibérica
• Buitre negro
• Cigüeña negra
• Ciervos y jabalíes entre las dehesas
Es uno de los lugares con mayor biodiversidad de toda España.
Y se nota.
Y si vienes en otoño… la berrea
Entre septiembre y octubre, los montes de Monfragüe se llenan del bramido profundo de los venados. Todo huele a hierba fresca. Todo canta.
Es la berrea: el momento en que los ciervos se llaman unos a otros y anuncian su presencia por todo el valle.
Un sonido antiguo, poderoso.
Uno de los espectáculos más salvajes del parque.
La sensación de escuchar algo que ocurre aquí desde hace siglos.
Vienes a mirar el paisaje.
Y acabas escuchando el monte… y levantando la vista al cielo.




