Spoiler: aquí el verano no se combate… se disfruta dentro del agua.
En La Vera el calor tiene su propio remedio.
Agua de montaña.
Piedra fresca.
Sombras de robles y castaños.
Son las gargantas, pequeños ríos que bajan desde la Sierra de Gredos y atraviesan la comarca formando pozas naturales de agua clara.
Y cuando llega el verano, se convierten en uno de los mayores placeres de la zona.
La Vera, tierra de gargantas
Pocas comarcas en España tienen tantas piscinas naturales como La Vera.
Cada pueblo tiene la suya.
Cada garganta guarda su rincón especial.
Agua fría y transparente que baja directamente de la montaña.
Nada de cloro.
Nada tóxico.
Solo agua viva corriendo entre piedras. ¡Un lujo!
Nuestro pequeño secreto
Desde Casasturga ni siquiera necesitas el coche.
Bajando por la finca, cruzando la segunda puerta de la valla, aparece un lugar mágico:
La Charca de las Brujas.
Agua viva.
Privacidad.
Naturaleza alrededor.
Una pequeña cascada con su asiento de piedra como un spa personal.
Uno de esos rincones donde el baño sabe distinto. Te vuelve niño.
Y casi en todo el año se pueden ver nacer a las libélulas.
Otras gargantas que merece la pena conocer
Si te apetece explorar más, La Vera está llena de lugares perfectos para un baño:
- Garganta de Cuartos (Losar de la Vera)
Una de las más espectaculares de la comarca. - Garganta Jaranda (Jarandilla de la Vera)
Con pozas amplias y paisaje de montaña. - Garganta Mayor (Garganta la Olla)
Muy cerca de uno de los pueblos más bonitos de la zona. - Garganta de Alardos (Madrigal de la Vera)
Agua cristalina bajo un puente histórico.
Cada una tiene su carácter.
Su agua.
Su pequeño paraíso.
Un lujo natural
En muchos lugares del mundo el verano se pasa buscando piscinas.
Aquí no hace falta.
La naturaleza ya se encargó de crearlas.
Vienes a Casasturga a fluir.
Y el agua de la montaña te recuerda cómo hacerlo.





